Unicaja

EL PARTIDO
Es otra prueba más. Un examen para un Unicaja asombroso que desconfía aún de las causas que le han permitido ofrecer un nivel de juego tan alto en tan poco tiempo. En pleno proceso de búsqueda para discernir cuáles de ellas resultan conyunturales, achacables a un estado de gracia temporal, y cuáles estructurales, debidas a la verdadera dimensión del proyecto, irrumpe en el Palacio de los Deportes el Tau. Clarificador. Perfecto, de no ser porque el cuadro vitoriano no visitará Málaga en todo su esplendor.
La baja de Splitter y los problemas físicos con los que se presentan Prigioni y Vidal invitan al recelo en torno al Tau. Y a pesar de ello, la segunda era de Ivanovic en el banquillo ha arrancado bajo los mismos parámetros de éxito de la primera. La pretemporada del equipo, con la baja de su referencia interior, puede situarse al mismo nivel que la del Unicaja. Sumó una derrota -frente al Tenerife-, pero a cambio conquistó la Supercopa. Y van cuatro de cinco. Casi un pleno anecdótico, aunque meritorio y sintomático.
Argumentos
Sin embargo, por encima de las ausencias sigue siendo el Tau. Eso lo dice todo, al menos para el Unicaja. A la suerte le toca ya cambiar de manos en sus cruces tras un bienio para el olvido. El equipo malagueño cuenta con méritos suficientes para que así sea. Que no quede como un simple golpe de fortuna ni como una casualidad.
Su arranque fulgurante; la marcha impecable del conjunto 'cajista' bajo la batuta de Aíto -ha ganado todos los partidos-; el juego desarrollado, con un innegable margen de mejora latente; el reencuentro y la comunión recuperada con la afición, y las dos victorias amplias contra el Real Madrid y el Cajasol suponen argumentos de peso para avalar las opciones de victoria de este nuevo Unicaja.
Hay otras razones. El equipo malagueño se presenta como el conjunto de la ACB más equilibrado y eficaz: es el que menos puntos encaja (61,5 por partido) y el que más puntos anota (86,5). Compensado, firme y rotundo. El liderato es un dato anecdótico a estas alturas, pero su consecución encierra algo más que simple fortuna.
Aíto mantendrá la misma configuración para su plantilla que en el anterior partido, salvo cambio de opinión esta misma mañana. Diez jugadores, los diez profesionales de los que dispone, sin contar a los lesionados Berni y Alfonso Sánchez. Un bloque que ha funcionado como tal, sin altibajos, sin dependencia exclusiva de alguna de sus piezas, muy por encima de las expectativas iniciales. La cantera volverá a descansar tras el largo y productivo viaje a Burgos.









