MÁLAGA
Tras cuatro años de lluvias muy escasas, ya no es suficiente con cerrar los grifos ni con prohibir su acceso a los regantes. En el Ayuntamiento de la capital comienzan a ponerse nerviosos. José Luis Rodríguez, gerente de la Empresa Municipal de Aguas (Emasa), llevará al comité de coordinación del día 26 la propuesta para elevar el nivel de emergencia al máximo. «Si en octubre y noviembre no llueve, comenzarán las restricciones y los cortes de servicio».
Al encuentro acudirán representantes de Alcaldía y de las áreas de Medio Ambiente y Parques y Jardines; la Policía Local, Bomberos, Limasa y las asociaciones de consumidores.
Yacimientos de agua
El responsable del abastecimiento de la capital reclama desde hace meses a la Consejería de Medio Ambiente un aumento de los recursos, para lo que propone una conducción desde el río Guadiaro hasta la planta de El Atabal, que permitiría traer hasta sesenta hectómetros.
Por el momento, la solución pasa por la explotación de los acuíferos y las captaciones superficiales del Guadalhorce, mediante el azud de Aljaima, para lo que es fundamental que se produzca la crecida invernal del río, que -a su vez- depende de las precipitaciones.
A este respecto, el director de Cuenca Mediterránea, Antonio Rodríguez Leal, considera injustificada la alarma, puesto que, a su juicio, la ciudad dispone ahora de más agua en el sistema Guadalhorce (los tres embalses que la abastecen: Guadalhorce, Conde y Guadalteba) que en las mismas fechas de hace dos años, cuando ya estaba vigente el Decreto de Sequía.
La Viñuela
Un segundo frente se sitúa en la Axarquía, donde la principal fuente, la presa de La Viñuela, contiene sólo 19 hectómetros. Cuenca Mediterránea ha preparado una batería de obras de emergencia para garantizar el abastecimiento en la comarca. Para ello, se conectarán varios pozos a la red general, así como los recursos del acuífero de Molino de las Monjas y de nuevos sondeos que se llevarán a cabo en el río Vélez. Estas medidas permitirán un flujo de 500 litros por segundo, suficientes para atender las necesidades.
En los casos de Casabermeja, Almogía y Colmenar, que llevan casi tres meses abasteciéndose con camiones cuba aportados por la Diputación, también hay obras proyectadas, aunque, de momento, sólo queda esperar hasta que regresen las nubes.











