MÁLAGA
De los estacionamientos especiales para bicicletas propuestos, el de mayor capacidad será el que se ubicará en la plaza de la Marina. Será del modelo Biceberg, que consiste en una especie de montacargas que almacena la bicicleta en una planta subterránea y la eleva a la superficie a demanda de los usuarios, que lo activan con una tarjeta. Esta instalación tendrá capacidad para 69 bicis a costa de suprimir ocho plazas del aparcamiento de la Marina. De este tipo se prevé otro a la altura de El Morlaco, aunque también podría ser en superficie.
Junto con estos aparcamientos, para facilitar la conexión de la bicicleta con el autobús, el plan prevé instalar unos soportes especiales delanteros en los autobuses de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT) para llevar dos bicis, ya que no pueden introducirse dentro de estos vehículos.
En la estación central María Zambrano, se prevé otro aparcamiento vigilado con 30 plazas para bicicletas que estará próximo al acceso del cercanías a Fuengirola, ya que, a diferencia de la que va a Álora, esta línea no permite el transporte de bicis. Igualmente, se ha diseñado un módulo de consignas en el que, además de dejar la bicicleta, pueden depositarse otros objetos como mochilas o bolsos. De este tipo, están planificados para la estación central y para las de cercanías en Los Prados y Guadalhorce.
Otros estacionamientos irán en la estación de autobuses del paseo de los Tilos, en el interior de diversos aparcamientos subterráneos municipales y en cinco paradas del futuro metro.
Disuasorios
El PDB también apuesta por establecer un sistema de préstamo gratuito de bicicletas en algunos de los aparcamientos disuasorios del empleo del coche particular planteados en los extremos de la ciudad. Así, en el caso del ideado en el entorno del Palacio de Deportes Martín Carpena se prevén 85 estacionamientos para bicicletas y un servicio de préstamo gratuito de 45; en el de Ciudad Jardín, 50 aparcamientos y 20 bicis de préstamo; y los de El Candado y junto a la ampliación del campus de Teatinos, cien plazas para bicis y 40 de préstamo, respectivamente.
La idea es que se deje el coche en el 'parking' y se tome la bicicleta como medio alternativo, por eso el préstamo tendrá la misma duración que el estacionamiento del vehículo, que no se podrá sacar hasta que no se haya devuelto la bicicleta cedida.
En el resto de la ciudad habrá un servicio de alquiler de bicicletas mediante un sistema automático por medio de llamada telefónica o el uso de una tarjeta. De este tipo, se han previsto 15 amarres en la plaza de la Marina y otros tantos en la estación central de trenes María Zambrano.










