MÁLAGA
Según la cifra que maneja la Junta, a finales de 2007 -último dato disponible- el registro tenía inscritos a casi 3.500 malagueños. De ellos, 1.465 se habían restringido la entrada a casinos (1.019 hombres, frente a 446 mujeres) y 1.964 estaban vetados en bingos: (1.101 hombres y 863 mujeres).
Entre los solicitantes, el 44% tiene entre 26 y 46 años y el 40% entre 46 y 60 años, destacando en esta franja el alto porcentaje de mujeres. Respecto a los más jóvenes, los psicólogos que se encargan de su rehabilitación destacan el creciente peso de este colectivo entre los ludópatas. De hecho, los últimos datos facilitados por la Asociación Malagueña de Jugadores Rehabilitados revelan que uno de cada tres nuevos adictos es un joven que juega de forma muy compulsiva
Los trámites
La petición para que se prohíba la entrada en salas de juego suele hacerla el propio adicto, la familia, Amalajer a instancias del ludópata o una sentencia judicial. El procedimiento es tan sencillo como cumplimentar un formulario en el que debe constar el ámbito de aplicación de la restricción. Los locales que no apliquen correctamente el listado se enfrentan a multas de hasta 30.000 euros.










