MÁLAGA

Efectivamente, en la mente de todos los mijeños estaba la catástrofe de hace siete años, cuando un 17 de julio la sierra que rodea al pueblo se convirtió en un infierno. Una pesadilla que ha costado mucho olvidar. Hasta el pasado mes de mayo la localidad no conseguía las indemnizaciones por las pérdidas del incendio, originado por la avería de un vehículo.
Hasta ahora, este año había sido uno de los menos azotados por las llamas con un descenso hasta finales de agosto del 64,9% de hectáreas calcinadas.










