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SURtv.esSURtv.es | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Málaga

MÁLAGA

Unos 70.000 malagueños sufrirán los efectos de un catarro en el periodo estival por la refrigeración Los expertos aconsejan que los equipos de climatización se programen a 24 grados

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El mal uso del aire acondicionado dispara los resfriados en verano
EST0RNUDO. La congestión nasal es una de las características de los resfriados de verano. / SUR
El aire acondicionado es un alivio frente el calor, pero también una fuente continua de resfriados veraniegos y si no se usa correctamente. Programar de forma excesivamente baja los termostatos de los equipos de refrigeración dispara los catarros, las faringitis y las infecciones de las vías respiratorias. El mal uso del aire acondicionado provocará este verano unos 70.000 constipados en la provincia de Málaga y más de dos millones en el conjunto de España. Está constatado que el 20% de los catarros anuales se concentra en los meses estivales. Una indebida utilización de la refrigeración está detrás de la mayoría de esos resfriados. Los expertos aconsejan que la temperatura de centros de trabajo, lugares de ocio y domicilio sea de 24 o 25 grados.

Un mal uso de esos aparatos -regulándolos a una temperatura baja- provoca en el organismo humano una reacción adversa que se manifiesta en la aparición de enfermedades respiratorias. Los médicos han detectado que los resfriados, la faringitis, la rinitis, los brotes asmáticos, la tos, las contracturas musculares e, incluso, la neumonía son cada vez más habituales en verano. La causa de ese aumento se relaciona claramente con el uso masivo de los aparatos de refrigeración, presentes en numerosos espacios públicos y privados.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) aconseja que los aparatos de aire acondicionado se programen a 24 grados -nunca por debajo de los 22- y que se eviten los cambios bruscos de temperatura al pasar de una fresca en el interior de las oficinas, establecimientos de ocio, coches o vehículos a la que hay en el exterior.

Falta de acuerdo

El problema de la refrigeración es que es imposible poner de acuerdo a los trabajadores sobre su utilización. Mientras los calurosos reclaman que se fije a una temperatura baja, los frioleros o no quieren que se encienda o, de hacerse, que se regule a 25 o 26 grados. Los expertos consideran que el aire acondicionado no es malo en sí mismo, pero que en ocasiones se utiliza incorrectamente. A ese respecto, indican que el crecimiento de los constipados trae consigo un aumento de las bajas laborales en verano. Por eso, recomiendan extremar las precauciones y no situarse nunca debajo de las bocas por las que sale el aire.

La climatización prolifera por los lugares de trabajo, centros comerciales y de ocio, bares, restaurantes, cines, medios de transporte y los domicilios particulares. Eso favorece que con la aparición del calor los catarros veraniegos hagan de las suyas y dejen el cuerpo muy tocado.

Bajada del termostato

Estar en un recinto con aire acondicionado no es malo; al contrario, supone un agradable respiro frente a los agobios del calor y hace la vida más soportable a muchas personas que sufren los rigores de la canícula. Lo que es desaconsejable es una mala utilización de ese frío artificial. Bajar en demasía el termostato de los aparatos trae consigo que se esparza un aire helado que reseca el ambiente. Cuando eso se produce, las mucosas de las vías aéreas superiores se ven afectadas por ese resecamiento. Y es que el aire acondicionado trae consigo una pérdida de la humedad, señalaron expertos.

Añadieron que las mucosas de la nariz se encargan de calentar y limpiar el aire que llega a los pulmones. Pero cuando los sistemas de refrigeración están programados para ofrecer una temperatura demasiado baja, las mucosas nasales no pueden hacer bien su función, lo que obliga a respirar por la boca. Eso es aún peor, porque el aire frío y contaminado llega directamente a la garganta y a los bronquios, causando amigdalitis, laringitis y bronquitis.

Intensidad del frío

Hay que tener en consideración que pasar siete u ocho horas en el lugar de trabajo expuesto al aire acondicionado -aunque el daño está en relación con la intensidad del frío y el tiempo de exposición- es suficiente para afectar a las mucosas. «El aire acondicionado es todo lo contrario al aire ideal, ya que es frío y seco», indican los neumólogos, que añaden que las personas con algún tipo de proceso alérgico son más sensibles a padecer los efectos de la refrigeración.

Los especialistas de la Sociedad Española de Neumología recalcan que los equipos de aire acondicionado deben conservarse en condiciones óptimas de limpieza, porque si no se revisan y adecentan con frecuencia aumenta el riesgo de la aparición de enfermedades respiratorias como la legionelosis. La mayoría de los sistemas de refrigeración de los edificios públicos están sometidos a un estricto control de posibles contaminaciones, pero los neumólogos advierten de que en las casas particulares también existe el peligro de que surja la bacteria de la legionela, por lo que es conveniente hacer un correcto mantenimiento periódico de los aparatos.
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