MÁLAGA
PRECIO DE CARBURANTES
La escalada del gasoil en los últimos meses ha situado su precio por encima de la gasolina sin plomo 95 y ha hecho bascular todo el mercado de la venta de turismos. Llenar el depósito de un coche diésel cuesta hoy 19 euros más que el año pasado, con una subida de un 34%, mientras que el litro de gasoil se sitúa en 1,318 euros frente a los 1,264 euros de la gasolina.
Según datos facilitados por Faconauto, la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción, la venta de vehículos ha caído un 10% con respecto al pasado año. En general se han vendido menos coches, pero a los vehículos que más pasado factura ha sido a los diésel, ya que el peso de los de gasolina ha aumentado casi en siete puntos. Si antes el 70% de las matrículas era de diesel, ahora ha bajado a seis de cada diez.
Entre enero y julio de este año se matricularon en la provincia 38.153 coches, de los que el 61%, más de 23.400 tenían motor diésel. Muy por debajo de las cifras de 2007, cuando en el mismo periodo se matricularon 25.628 vehículos diésel, es decir, el 67%. Un total de 2.000 vehículos menos pese a que en proporción el porcentaje de motor de gasoil es todavía alto, el margen se acorta con respecto a las cifras de motores de gasolina.
Los datos corroboran que los clientes empiezan a dudar cada vez más de la rentabilidad de los coches diésel a pesar de que su implantación en el mercado sigue siendo envidiable. Un ejemplo es el de Luis García. Este malagueño está planteándose comprar un coche nuevo y cada día tiene más claro que será de gasolina. «Para empezar, un coche diésel es más caro; antes echabas cuentas y podías amortizar la diferencia en unos pocos años debido a que consume menos y el gasoil era más barato, pero ahora la cosa ha cambiado», argumenta.
Cuestión de kilómetros
«Un vehículo diésel sigue siendo rentable para gente que haga muchos kilómetros en la carretera, para profesionales que se desplacen con su vehículo o personas que viajen mucho», indica Jesús Fuentes, director comercial del concesionario Málaga Wagen. «Esos clientes siguen optando por el diésel; lo que ha cambiado es la tendencia de los conductores que hacen menos de 7.000 kilómetros al año y que antes se decantaban por el diésel sin pensarlo porque el gasoil era más barato; ahora sin embargo han vuelto a la gasolina», añade mientras confirma que las ventas de vehículos diésel se ha ralentizado por encima de la caída generalizada en el sector.
Aunque como en todo, también depende del tipo de vehículo. La tónica dominante en los turismos es que empiecen a virar hacia la gasolina, pero en todoterrenos la cosa cambia. «Nuestro producto estrella son los todoterrenos y en este sector sigue dominando el diésel, porque son vehículos que por su forma y potencia del motor consumen mucho, así que el gasoil sigue siendo rentable», dice Rosario Sánchez, gerente de Suzuki Autofusión.
«Los profesionales tampoco sabemos qué aconsejar al cliente ante tanta fluctuación en el precio de los carburantes, estamos todo el día haciendo cuentas e intentando adecuarnos a los bolsillos cada vez más afectados de nuestros compradores», admite Fuentes.
Por si fuese poco, el sector también se encuentra con problemas con los bancos a la hora de conceder préstamos a sus clientes. Las entidades bancarias, indican los concesionarios, no sólo han cerrado el grifo para las hipotecas sino que cada vez miran más con lupa las solicitudes de préstamos para adquirir un coche.
Sabina Martino, directora del concesionario Rombosol de Renault en Fuengirola indica que los vehículos diésel todavía tienen una buena imagen, pero que esto empieza a modificarse. «Nosotros también tenemos que adaptarnos a esta nueva tendencia del mercado y empezar a ofrecer más productos de gasolina», añade. Un ejercicio de reconversión que tendrán que hacer conductores y concesionarios para no quedarse en la cuneta.











