Según ha explicado Álvarez, estos libros de dibujo «no sólo servirán para que los niñosse entretengan; sino que también cumplirán una función educativa, ya que el hilo argumental de los mismos es la concienciación sobre la necesidad de mantener limpias las playas».
Estos libros cuentan con más de veinte páginas en las que se convierte a la playa en un personaje de ficción que le cuenta a los pequeños en primer persona cómo es su día a día durante las jornadas de verano.
Para Maribel Álvarez, esta es una más de las muchas iniciativas y novedades que durante el verano 2008 se han puesto en marcha en las playas locales. Así, hay que recordar la utilización de las pulseras para la identificación de los niños que se pierdan, cuyo éxito ha hecho que la concejalía se haya visto obligada a encargar una segunda remesa de quinientos ejemplares. «Con este pedido son ya mil las pulseras que vamos a distribuir a lo largo del verano», dijo la concejal, quien destacó la buena acogida que ha tenido esta idea «principalmente entre los padres».
Por otro lado, la edil ha recordado también la creación del servicio de «biblioplayas».










