MARBELLA
Curiosamente el volumen de consultas en los centros de cirugía estética marbellíes no sólo ha descendido, sino que ha aumentado desde la entrada de la crisis económica. Los pacientes, mayoría abrumadora de mujeres, siguen informándose sobre precios y resultados. La diferencia respecto a hace un año está en la contratación de los servicios. En muchos de los centros de estética la facturación ha caído en picado entre un 40 y un 50%, aunque la mayoría evita concretar cifras para no generar alerta en el consumidor.
David contra Goliat
El hospital USP de Marbella reconoce que el número de intervenciones de este tipo que ha realizado en el último año han caído un 20%. Corporación Dermoestética se muestra más optimista, pero asegura que la crisis se empieza a notar en los bolsillos de sus clientes. La crisis, como siempre, afecta a los más débiles. Los pequeños centros, que realizan desde una fotodepilación a un aumento de pecho, en ocasiones por personal no cualificado, empiezan a recortar plantilla. Fuentes del sector consultadas aseguran que de aquí a finales de año muchas de estas empresas podrían cerrar, un fenómeno que es más acusado en Marbella, centro neurálgico de esta especialidad en la provincia. Una de cada cuatro empresas de Málaga están asentadas en su término municipal. Urdiales reconoce que ha descendido considerablemente las ventas de determinados proveedores de prótesis y material quirúrquico específico para este tipo de intervenciones.
Diferencia de clases
La explicación se encuentra en el perfil de sus clientes potenciales. Las pequeñas empresas, más económicas, se dirigen a una clase media, media-baja, que en épocas de vacas flacas prefieren dedicar los ahorros a necesidades más perentorias. Los grandes centros, más caros, mantienen su clientela de alto poder adquisitivo. Estas mismas fuentes apuntan a que en unas y otras clínicas han caído los pacientes que venían del centro y norte de España para operarse y de paso, pasar unos días de vacaciones evitando que se enterasen amigos y familiares. Ahora, la mayoría, son malagueños o extranjeros residentes.
Las consecuencias de la llamada desaceleración económica también afectan al tipo de intervenciones realizadas. Los pequeños retoques estéticos, como eliminación de varices, lifting y eliminación de manchas en la piel o tatuajes ganan la partida a las intervenciones en quirófano, más caras y con mayor postoperatorio; con dos excepciones, las rinoplastias -corrección de nariz- y los aumentos de pecho, que siguen siendo las operaciones estrella.









