Turismo

La Federación Española de Asociaciones de Agencias de Viaje (FEAAV) ha rebajado la previsión de crecimiento para este año a menos del 4% y los hoteleros reconocen una reducción de un 10% del tiempo de estancia media, mientras sectores como el alquiler, el cámping o el turismo rural confían en beneficiarse de la situación. Representantes del ámbito turístico consultados por Efe sostienen que las vacaciones son irrenunciables, que las ventas han ido muy retrasadas y que agosto está prácticamente lleno. La incertidumbre es cómo terminará septiembre.
Pero los españoles, que constituyen el 50% del mercado, viajan menos y recortan los gastos, sobre todo las familias de renta media y baja, y el sector del turismo acusa la caída, alertaba esta semana Exceltur. «No renuncian a las vacaciones , pero sí estarán menos días», afirma Joan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), y van a tener menos alegría en el bolsillo para el gasto que se hace fuera de la habitación.
«La alegría económica conlleva viajes cortos, puentes, fines de semana..., y este año se ha concentrado en agosto. Agosto está muy lleno, pero la temporada sigue hasta finales de septiembre. La incertidumbre y la preocupación está en cómo termina».
Las cifras en cuanto a número de clientes no van a ser malas, pero sí en rentabilidad e ingresos medios, opina el presidente de la patronal. «Hay más sensación de crisis que crisis pura», asegura. «Personas que no tendrían que tener dificultades económicas, que no están ahogados por las hipotecas, también están reduciendo gastos», apostilló.
No obstante, Molas sostiene que el conjunto no será muy negativo. El sector ha demostrado una enorme fortaleza frente a otros. Llevamos seis años prolongados de subidas, batiendo récords. Tampoco es tan dramático».
Derrochar lo justo
«La crisis no está afectando tanto a las familias españolas», manifiesta Rafael Gallego, presidente de la FEAAV. «Las vacaciones son un producto de primera necesidad, y van a seguir saliendo, aunque reduzcan otros gastos», dice. Pero tres de cada cuatro viajeros reconocen que ha hecho cambiar sus hábitos. Sólo un 25% declara que no le afecta, según una encuesta del portal Trivago a la que respondieron 3.445 usuarios de ocho países.
Un 40% señala que tomará medidas para derrochar sólo lo justo: el 25% se ve obligado a gastar menos, el 11% a reducir los días de viaje y un 4% a cambiar el destino por el presupuesto. A su pesar, otro 35% se quedará en casa este verano.
Y el sector hotelero lo acusa. Según el índice de Trivago, los precios han descendido ligeramente en julio respecto a los dos últimos meses en varias ciudades europeas, entre ellas Sevilla y Madrid. «Todavía queda mucho por vender, pero no más que en años anteriores. Es imposible encontrar cruceros, aunque en sol y playa está más fácil», señala Gallego.
La coyuntura económica sin embargo está reforzando al sector del alquiler, señalan desde Rentalia. «Es una salida para los propietarios con dificultades para afrontar la hipoteca y para los viajeros que buscan algo más económico que el hotel», señalan. Pero si antes se contrataban quincenas, ahora son estancias semanales. La ocupación para la primera quincena de agosto es del 75,6%, frente al 73% de 2007. Y en el entorno de playa, del 85,3%, según el portal de alquiler, que gestiona más de 10.000 alojamientos. Los precios se mantienen. La costa, Baleares, Málaga, Alicante y Tarragona, y Zaragoza, por la Expo, son las más caras.










