VIVIR VERANO

Se trata del sexto elefante de esta especie nacido este año en Europa. Su nacimiento es de especial importancia para esta población mamífera al no estar representada su línea genética en la población del Proyecto Europeo de Reproducción. Este ejemplar macho -que llegará a pesar cinco toneladas cuando se convierta en adulto- se alimentará en los próximos dos años de leche materna. Un alimento que dentro de unos meses alternará con vegetales, según indicaron desde el recinto.
Aprenderá a comer observando al resto de su familia, formada por sus padres, 'Samy' y 'Ghana', y 'Chiki', que integran el grupo de cría de elefantes asiáticos de Selwo Aventura. El parque de la naturaleza -perteneciente a la empresa Parques Reunidos- cuenta con nueve ejemplares más repartidos en los zoos de Madrid, 'Blackpool' (Gran Bretaña) y 'Wroklow' (Polonia).
La familia de elefantes asiáticos forma parte del Programa Europeo de Reproducción y Conservación de Especies Amenazadas (EEP) de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios. Es el mayor mamífero terrestre, con una población en grave peligro de extinción. La población mundial de esta especie oscila entre los 38.500 y 52.500 de ejemplares, cifras que decrecen rápidamente y sitúan al elefante asiático mucho más amenazado que su pariente africano.
Un arduo proceso
El escaso número de ejemplares existentes ha sido uno de los motivos por el que la empresa Parques Reunidos ha centrado sus esfuerzos en esta especie. La tarea ha sido ardua. Durante el periodo de gestación, la elefanta 'Samy' fue monitorizada por análisis hormonales en orina para la detección de progesterona y mediante estudios de comportamiento. Además, antes del parto, fue separada de los otros miembros de la manada para facilitar la intervención al equipo de veterinarios y cuidadores en caso de ser necesario.
La pareja reproductora de elefantes llegó a las instalaciones de Selwo en enero de 2004. Desde ese momento se inició un seguimiento del comportamiento y el ciclo sexual de la pareja, comprobando los periodos de celo de la hembra, los intervalos de los mismos, las cubriciones y sus correspondientes analíticas de orina de la hembra. La última se produjo en septiembre de 2006. Posteriormente, se comprobó que la elefanta estaba preñada.









