CENTRAL ELÉCTRICA. PROBLEMAS DE TRÁFICO
Aunque el comienzo estaba fijado a las 00.00 horas se llevó a cabo media hora más tarde, un retraso que se fue agravando con el paso de las horas. El primero de los inconvenientes de la ruta surgió apenas media hora después de arrancar, cuando se detectó la rotura de un manguito que perdía aceite y cuya reparación sumó 25 minutos al horario inicial.
Ya en marcha, se tuvo que retirar una marquesina en la avenida Herrera Oria que impedía el paso, lo que sumó veinte minutos más. Solventado este impedimento, encontraron un coche mal estacionado en la calle Cómpeta y en cuya retirada se empleó media hora. Con el casco urbano atrás, la sorpresa vino al intentar cruzar la A-7 cuando detectaron que uno de los quitamiedos molestaba y tuvieron que desmontarlo, en lo que se tardó una hora.
La suma de estos inconvenientes acarrearon un retraso de tres horas según lo previsto, y los malagueños que salieron a trabajar por la mañana se encontraron con la plataforma en circulación, con una velocidad media de dos kilómetros por hora, lo que provocó un atasco en la A-357, desde el CTM hasta la Comisaría Provincial; y en la A-7, desde la incorporación a la A-357 y que llegó hasta el Palacio de Ferias y Congresos de Torremolinos (12 kilómetros). Desde el Ayuntamiento se confía en que la última fase se realice con normalidad tras estos percances, aunque el concejal de Movilidad, Juan Ramón Casero, criticó que los obstáculos tenían que haber estado previstos por la empresa responsable del traslado: «Realizaron un estudio con las cosas que molestaban y no incluyeron las de anoche», sentenció.












