
¿Por qué se decidió a empezar a trabajar como vigilante de seguridad?
Aunque parezca anecdótico, comencé a trabajar como vigilante porque sufrí una lesión en la mano que me impedía ejercer como jardinero. Por eso, comencé a trabajar en una compañía de servicios, me saqué la titulación de vigilante de seguridad e inicié el trabajo en esta profesión.
¿En qué turno de trabajo se siente más cómodo?
Me gusta más el día, que es el turno que tengo en la actualidad. Hay servicios de noche en los que también se trabaja bien, pero hay otros bastante aburridos, por lo que para un vigilante es complicado mantenerse alerta.
¿Ha vivido en estos últimos seis años alguna situación de tensión?
He tenido enfrentamientos con personas que se han colado en los recintos que vigilaba, como, por ejemplo, alguna urbanización. Aun así, todavía no he tenido que realizar detenciones. Lo que sí que he hecho es identificar a algún desconocido y tener que llamar a la Policía por algún caso concreto.
¿Cuáles son los principales inconvenientes del trabajo como vigilante de seguridad?
El principal inconveniente es lo mal pagado que está este trabajo. Además, nunca se cumplen los horarios, ya que en este trabajo hay muchas personas que tienen que trabajar hasta 12 horas, aunque ese no es mi caso. Otro problema es la poca aceptación social que tenemos, ya que la mayoría de las personas nos confunden con los auxiliares de servicio.
¿Dónde ha realizado sus servicios durante estos últimos años?
He trabajado en los sitios más inauditos, como pueden ser exposiciones de joyería, estadios, urbanizaciones, hoteles, etcétera.









