MÁLAGA

El suceso se produjo el pasado día 3. El acusado acudió al Hospital Carlos Haya muy temprano para le curaran unas lesiones, según relata el fiscal en su escrito de calificación provisional. Faltaban unos minutos para las ocho de la mañana cuando se dirigió a una enfermera y le esgrimió una navaja, al tiempo que le exigía que le atendiera rápidamente. Al percatarse de lo que estaba ocurriendo, los vigilantes de seguridad del centro hospitalario acudieron en ayuda de la enfermera y trataron de tranquilizar al acusado, pero éste lejos de calmarse volvió a esgrimir la navaja amenazando con matarlos a todos.
Amenazas y agresión
«Os voy a matar a todos, no tengo nada que perder. No os acerquéis a mí. Os voy a cortar el cuello», les gritó el hombre. En ese momento, arremetió contra uno de los guardas de seguridad, al que golpeó en el codo y en el brazo. Fue necesaria la intervención de la policía para reducir al procesado, que se resistió e incluso llegó a arremeter contra los agentes que acudieron a Carlos Haya.
El fiscal considera que los hechos constituyen un delito de atentado a funcionario público, ya que el acusado intimidó con un arma a la enfermera que estaba de servicio ejerciendo un trabajo en un centro público. Pide para él cuatro años de cárcel, la pena máxima contemplada en el Código Penal para este tipo de conductas. Además, el Ministerio Público solicita que se le imponga una multa de 1.500 euros por una falta de lesiones y que indemnice al vigilante al que agredió.










