
En el informe se analiza de forma pormenorizada el consumo de cannabis por sectores profesionales. Y es que, aunque los militares son los que parece que más toman, no son los únicos. Un poco por debajo están los empleados de comercios (4,4 por ciento), después está el grupo de los servicios de limpieza (3 por ciento) y en cuarto y quinto lugar están los que realizan oficios, tipo carpintería, (2,3 por ciento) y los trabajadores de la hostelería (2,1 por ciento).
El 1 por ciento de los consumidores se distribuye entre los profesionales de la peluquería y el estilismo, la seguridad privada, la construcción y otros oficios sin especificar. Todos ellos fumadores de hachís que comenzaron, por regla general, sobre los 17 años.
Y es que más allá de los sectores profesionales, la prevalencia de consumo de sustancias ilegales, tal como muestran las cifras y reconoció la consejera de Sanidad ayer, mantienen un ritmo al alza.
El cannabis es el rey de la fiesta ya que, no sólo tres de cada diez consumidores han fumado en el último mes, es que el 32 por ciento de los jóvenes ceutíes ha fumado alguna vez en el último año. Pero es que entre el resto de sustancias ilegales tampoco se pierde comba. El 15 por ciento de las personas entre 15 y 30 años admiten haber consumido coca alguna vez en su vida y un 10 por ciento, drogas de diseño (éxtasis, MDMA o sucedáneos).
Policonsumo
Las más conocidas como 'drogas duras' traen como consecuencia el policonsumo, al menos en la ciudad autónoma. En ambos casos, el consumidor tipo toma, en mayor o menor medida, tanto heroína, como inhalables, analgésicos, hipnóticos, tranquilizantes, anfetaminas, alucinógenos o cannabis. Dato que, según resaltaron ayer desde 'Sociopolis', debe ser tenido en cuenta ya que los jóvenes representan el 22 por ciento de la población ceutí.
Entre las conclusiones del estudio destaca que la juventud local ha normalizado el consumo de cannabis, pero también atribuye un alto grado de adicción al resto de drogas y existe un alto grado de percepción de peligro especialmente entre las personas de 15 a 30 años que responden a la confesión católica y musulmana.
Tres de cada diez encuestados dicen que los medios de comunicación les sirven de sistema de información en su conocimiento sobre las drogas y en un 20 por ciento siguen siendo los amigos, y también los padres, los que más influencia ejercen sobre la decisión final de consumir o no.








