
Málaga recibió en 2006 3.618.186 pasajeros provenientes de vuelos de bajo coste y 2.843.658 viajeros de compañías tradicionales. En cuanto a previsiones de crecimiento aeroportuario, el estudio destaca los índices de crecimiento de Málaga y Sevilla.
El estudio también acaba con el mito de que los que eligen bajo coste dejan menos dinero en sus destinos ya que, tanto unos como los que prefieren las compañías aéreas tradicionales, cuentan con un presupuesto de entre 600 y 900 euros y entre 36 y 60 euros diarios.










