La Asociación de Transportistas del Campo de Gibraltar califica estas declaraciones de «irresponsables» y «alarmistas» y quiso lanzar un «mensaje de tranquilidad» a la población.
El presidente de la asociación comarcal, Gabriel Fuentes, asegura que se apostará por un paro de la actividad «con una fecha de inicio y otra de finalización», ya que convocar una huelga indefinida del sector de Transportes «no es razonable, ético ni moral».
Conscientes
«Somos conscientes de que no podemos parar un país y provocar el desabastecimiento de la población», señala Fuentes. «Tenemos la fuerza y la capacidad para hacerlo, pero ese no es nuestro objetivo ni nuestra ética», puntualiza.
Fuentes confía en que el paro no supondrá efectos negativos para la población y que no habrá desabastecimiento en los comercios.
Sin embargo un paro en los transportes tendrá incidencia de manera directa o indirecta en la agricultura, la industria, el puerto y el sector Servicios, y puede dejar fuertes pérdidas económicas en todos ellos.
La última gran protesta de transportistas de mercancías que tuvo lugar en España fue en 2005. Apenas duró un día, pero algunos sectores cuantificaron pérdidas millonarias.











