El concejal del PP en el Ayuntamiento de Gaucín, Francisco Ruiz, ha asegurado hoy que no apoyaría como candidato a la Alcaldía al ex alcalde y actual edil del PA Francisco Corbacho en una hipotética moción de censura, mientras que estaría por estudiar si respalda a otro representante andalucista.
El gobierno local de Gaucín queda en minoría con sólo tres de los nueve integrantes de la corporación, los del PSOE, incluido el alcalde, Teodoro de Molina, frente a una oposición con seis representantes, cuatro de ellos del PA y dos populares.
Esta situación se produce tras decidir el pasado 19 de mayo los dos representantes del PP abandonar el ejecutivo al acusar al alcalde de actuar "a su aire, no dar cuentas a nadie, comunicar sólo lo que quiere" a sus socios populares y actuar a sus espaldas, ya que a veces se han enterado "por la calle" de determinadas cosas.
"Para que Corbacho sea alcalde no pactaré en la vida, está claro que no se sienta en el sillón del Ayuntamiento con mi voto", ha asegurado hoy a Efe Ruiz, también presidente local del PP, que ha precisado sobre la posibilidad de apoyar a otro representante del PA en un pacto que estaría por verse "y por pensar", lo que no se ha hecho aún, por lo que destaca que "hasta ahora no hay nada".
Sin contar a Francisco Corbacho, el resto de los concejales andalucistas (tres), unidos a los dos populares, serían suficientes para sumar mayoría absoluta, que se alcanza con cinco votos.
Corbacho fue juzgado el pasado noviembre por presuntos delitos de malversación y prevaricación en un caso donde el PP ejerció la acusación particular y pidió para él cuatro años y medio de prisión y quince años de inhabilitación absoluta.
Francisco Ruiz precisa que no se ha hablado nada de pactos y que aunque no descarta un acuerdo con el PA para presentar una moción de censura, apunta que hay más posibilidades, al considerar que "en política puede ocurrir de todo" y alude a un "nuevo arreglo" con el PSOE o a un tripartito como ejemplos de las opciones teóricas que se abren.
En la baraja de salidas, incluso no descarta que sea él mismo el alcalde, aunque insiste en que no ha mantenido conversaciones con nadie y en que quiere "tranquilidad" para ir a su trabajo y que le dejen pensar, tras recordar que tiene derecho a un tiempo para meditar.
Admite saber lo que es gobernar en minoría, una tarea "muy difícil", y afirma que cuenta con el apoyo de la dirección provincial para lo que haga y que la tiene informada.
Ruiz, trabajador de la Junta de Andalucía, estaba en situación de servicios especiales por cargo público al tener dedicación exclusiva al Ayuntamiento como integrante del ejecutivo local.
Este fue el segundo consistorio malagueño donde se rompió un pacto de gobierno la pasada semana, después de que el alcalde de Ronda, el andalucista Antonio Marín, cesara de sus responsabilidades a los cuatro concejales populares.