
Datos curiosos, como las tarifas de agua o de transporte, se desvelan en esta publicación que firma Enrique Pérez López. Él mismo señalaba que la ciudad había experimentado «en los últimos veintidós años» una transformación que hizo desaparecer «por completo su aspecto morisco, con sus infinitas encrucijadas, con sus callejas estrechas, oscuras y tortuosas», y había emergido la «suntuosísima» calle Larios, cuya construcción costó quince millones de pesetas.
Un viaje, diez centímos
Era la época de los tranvías. Nada menos que diez céntimos de peseta costaba el billete sencillo. Algo difícil de creer hoy en día. Como las tarifas de arrendamiento de aguas. Según consta en la guía, en el abastecimiento de Torremolinos se cobraban sesenta pesetas por quinientos litros diarios «en una sola toma anualmente».
«Ya entonces luchaban contra el derroche», recuerda el director del CEDMA, Félix Martín, para quien esta edición facsímil es «muy valiosa para conocer una época de la historia malagueña». A su juicio, se trata de una «guía descriptiva» de la provincia, muy diferente a las actuales. «Daba una visión más exacta que las de ahora, mucho más mercantilistas», considera.
No sólo se habla, por tanto, de los rincones de visita recomendada. Además de monumentos e iglesias, se detallan desde establecimientos benéficos a teatros y parques.
Con detalle
Incluso se da buena cuenta de la historia de centros de enseñanza, hospitales e instituciones como el Gobierno Civil, la Audiencia Provincial, la Sociedad Económica de Amigos del País o la Sociedad Española de Higiene. Además de otros aspectos sobre la vida malagueña de la época, que ofrecía el autor a los visitantes. «En cuanto a robos, podemos asegurar que desde hace veinte años no recordamos se haya cometido ninguno que merezca mención», aseguraba Pérez López.











