
EL PROYECTO
Y es que el apoyo del Consistorio -que además de ceder el terreno ha destinado una subvención anual de 60.000 euros-, de la Fundación Cueva de Nerja -que da 54.000 euros al año-, del Ministerio de Asuntos Sociales -que aporta 50.000 euros- o de los cientos de vecinos que lo han apoyado -con una media de 40.000 euros al año-, no han sido, de momento, suficientes para terminar unas obras que están al 50% y a las que faltan todavía 1,8 millones de euros para culminarlas, tras haberse invertido una cantidad similar.
Detrás de esta iniciativa social han estado, desde el principio, vecinos del pueblo como el recientemente fallecido jefe de Alcaldía del PP, Manuel Millón, José Jiménez o José Cabrera. Este último ha sido designado ahora presidente de la Asociación de Amigos de la Madre Irene, un colectivo creado para acabar de impulsar las obras. Constituida en agosto de 2007, la primera asamblea de la asociación tuvo lugar en febrero pasado. «Estamos trabajando en darnos a conocer», explica Cabrera, quien destaca que, de momento, son veinte miembros.
El objetivo del colectivo es conseguir la financiación precisa para terminar las obras en un año aproximadamente, ya que al ritmo actual de subvenciones, no estarían listas hasta dentro de seis o siete años, según Cabrera. Es por ello que están trabajando en la concesión de un préstamo bancario por valor de 1,8 millones para acabar de impulsar el proyecto. El inmueble está situado en la zona de la urbanización Almijara y cuenta con 4.400 metros cuadrados construidos, distribuidos en cuatro plantas, con un total de 64 plazas.
En la actualidad en Nerja prestan servicio cuatro monjas del Buen Samaritano. La hermana Purificación es la directora espiritual. Además de estas iniciativas, está prevista en breve la subasta por Internet de un cuadro de Erik El Belga, cuyos fondos se destinarán a apoyar la construcción.










