«El insulto es parte de la realidad que viven gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, pero no termina de emerger en forma de denuncias», aseguró ayer el presidente de la asociación en Málaga, David Cedeño, que incidió en que todavía muchas personas homosexuales «ocultan su orientación sexual en espacios importantes de su vida, y eso se traduce en indefensión».
Colega puso en marcha en noviembre el Observatorio de la Diversidad de Orientación Sexual e Identidad de Género, y una página web (www.stophomofobia.com), donde se facilita información para promover la denuncia. En seis meses ha recibido 58 denuncias formuladas de forma anónima, en las que se refieren agresiones físicas y verbales, discriminación en el acceso a servicios y tratamiento homófobo en medios de comunicación.












