Desde el año 2000, ETA ha cometido ocho atentados contra casas cuarteles. El 4 de agosto de 2002, por ejemplo, Cecilio Gallego Alaminos y una niña de seis años murieron y otras cuarenta personas resultaron heridas por la explosión de un coche bomba en la la localidad alicantina de Santa Pola. La banda terrorista ETA ha asesinado a un total de 208 guardias civiles desde el inicio de su actividad criminal.








