Los dos grupos de la oposición criticaron esta actuación y señalaron se había aprobado pasando por alto graves «irregularidades» y «deficiencias». Así, el PSOE denunció que se permite la urbanización de 2.484 metros cuadrados más y que se había aumentado el número de viviendas previstas de 235 a 288.
La portavoz socialista, Patricia Alba, denunció además que la irregularidad más importante es la ausencia de accesos a la zona, ya que el único previsto pasa por encima de una antigua vía pecuaria, algo que no cuenta con la autorización de Medio Ambiente de la Junta. La portavoz de IU, Mercedes Ávila, criticó también estas circunstancias, así como que, en su opinión, no existe agua suficiente para esta nueva urbanización.










