
Todo el malaguismo estaba ayer pendiente del encuentro en el estadio Ramón de Carranza. Por segunda semana consecutiva el Málaga se arriesgaba a quedarse sólo con dos puntos de diferencia respecto a la Real; es decir, con uno de ventaja real sobre su principal rival, porque en caso de empate tiene perdido el 'goal average' con el equipo guipuzcoano.
La tarde fue de infarto. La Real se adelantó al filo del descanso con un gol de Díaz de Cerio, y el Cádiz remontó el partido merced al acierto de Dani y Natalio. Durante más de un cuarto de hora, entre los minutos 65 y 81, el Málaga mantuvo la renta de cinco puntos. En la recta final Delibasic arañó uno para su equipo. De este modo, impidió al mismo tiempo que el Numancia celebrara el ascenso de categoría después de su triunfo en Salamanca.
El empate de la Real Sociedad permite respirar, aunque no mucho, al Málaga y al Sporting, ahora igualados a 64 puntos. Curiosamente, el empate entre ambos favorece al conjunto blanquiazul -de ahí que mantenga la segunda plaza-, pero en cambio tendría todas las de perder si la Real se incorporara al grupo. Como ya apuntó este periódico, el cuadro entrenado por Juan Ramón Muñiz sería el perjudicado en caso de triple empate a puntos.
Visto el panorama, el Málaga necesita sumar un máximo de doce puntos en las cinco jornadas que quedan para el cierre del campeonato. Esa es la única realidad siempre que el cuarto clasificado, la Real Sociedad, gane todos sus encuentros. A partir de ahí, cada tropiezo de este último permitirá que el conjunto de La Rosaleda se vea obligado a sumar menos puntos. Es decir, con un simple empate de los donostiarras bastaría con sumar tres victorias y una igualada para llegar a 74 puntos.
Menos eficacia en casa
Al Málaga le quedan tres partidos en casa (por orden cronológico, frente a Hércules, Cádiz y Tenerife) y dos fuera (contra el Sevilla Atlético y el Granada 74). La eficacia en el estadio La Rosaleda, que había sido uno de los grades avales del equipo blanquiazul en los dos primeros tercios de la Liga, se ha resquebrajado durante la segunda vuelta y ha influido en gran medida en que haya cedido ocho puntos al Sporting en el último mes, precisamente desde que superó al conjunto asturiano (3-2).
Desde el ecuador de la Liga el Málaga sólo ha ganado la mitad de sus ocho encuentros en casa. Si a ello se suma que lo hizo en los dos primeros, el balance en los seis últimos es preocupante: dos victorias (en compromisos importantes, contra el Elche y el Sporting), dos empates (con el Ejido y el Albacete) y dos derrotas (las consecutivas frente a la Real y el Gimnastic). Este es otro dato que fomenta la preocupación entre los aficionados.
En la primera vuelta el Málaga acumuló 41 puntos, cifra a la que ya no llegará en la segunda vuelta. De momento lleva veintitrés, lo que supone un balance muy discreto para un aspirante al ascenso (catorce en casa sobre un máximo de veinticuatro y apenas nueve a domicilio en ocho en- cuentros).
Al Málaga le ha salvado que sus dos principales rivales en la lucha por el ascenso a la máxima categoría tampoco han estado especialmente brillantes en la segunda vuelta. Frente a sus 23 puntos la Real Sociedad cuenta con sólo tres más -precisamente los conseguidos en La Rosaleda en el duelo entre ambos-, y el Sporting con media docena más.
Una derrota de trece
La trayectoria del cuadro asturiano es espectacular: sólo una derrota (en La Rosaleda) en los últimos trece encuentros. En este periodo obtuvo 28 puntos cuando en los tres primeros compromisos de la segunda vuelta sólo logró uno. Desde que cayó frente al Málaga ha encadenado cuatro victorias, precisamente contra los cuatro últimos rivales del equipo de Muñiz (Sevilla Atlético, Cádiz, Granada 74 y Tenerife).
En plenas dudas por los dos últimos pinchazos en casa el Málaga puede contar con algunos datos para el optimismo. Fue el único que tumbó al Sporting en los últimos tres meses, y la Real sólo le supera en la segunda vuelta gracias a la victoria en La Rosaleda. Además, no pierde la segunda plaza, todavía mantiene a raya a la Real y hasta puede permitirse dejarse por el camino al menos tres puntos.
Sin embargo, la incertidumbre se ha disparado. La inoperancia de los dos últimos partidos en casa ha llevado a ser más cautos que nunca en los últimos ocho meses y medio. La plantilla del Málaga tiene dos días para meditar (ayer y hoy) antes de comenzar a preparar el partido del domingo en La Rosaleda ante el Hércules, aún con horario por fijar.






