
En 1996, cuando la plaga del picudo rojo llegó a la costa granadina comenzaron a investigar el método para controlar la infección. Hace tres años se trasladaron a trabajar con el centro de investigación de palmeras de Elche, la estación Phoenix.
Tras este periodo, la puesta en marcha del tratamiento en dos fincas de la zona de Marbella han aportado resultados favorables y han permitido creer en la posibilidad de que el picudo rojo ya no es invencible y su final puede estar próximo.











