CONCEPTOS
Calificaciones que establece el estudio urbanístico sobre la manzana comprendida entre las calles Beatas, Ramón Franquelo, Álamos, plaza de la Merced y Granada:
Grados de intervención
Grado 1: Inmuebles de reciente construcción o renovación que necesitan únicamente intervenciones de simple mantenimiento.
Grado 2: Edificios de carácter monumental que requieren proyectos de conservación o consolidación estructural.
Grado 3: Edificios históricos que necesitan ser recuperados y adaptados para supuesta en valor.
Grado 4: Zonas en las que quedan vestigios de antiguos edificios que requieren una reconstrucción total.
Grado 5: Solares o vacíos urbanos generados por la desaparición de uno o varios edificios.
Elementos de la edificación
Muros de carga: Definen las unidades de vivienda. Se propone su mantenimiento o recuperación.
Patios: Deberán realizarse o recuperarse en consonancia con las características de cada edificio. Serán adyacentes a uno de los muros de carga del inmueble.
Zona de filtro: Es la situada inmediatamente después de la fachada de la casa. Deberá responder a la tipología de cada caso concreto.
Divisiones: Estos elementos pueden ser mantenidos o transformados en función de cada proyecto.
Fachada: Frente a la calle que deberá ser recuperado manteniendo sus dimensiones y composición.
UNA radiografía al detalle de los edificios que componen la manzana por la que discurren las calles Beatas y Tomás de Cózar. Esto es lo que han elaborado miembros de la Universidad Politécnica de Milán, bajo la dirección de su vicerrector, Vicenzo Zucchi, en colaboración con arquitectos de la Gerencia Municipal de Urbanismo. La iniciativa, enmarcada dentro del programa de la Unión Europea Interreg III, ha dado como fruto un completo trabajo de análisis de las construcciones y características urbanísticas de las casas ubicadas en las mencionadas calles que se plasmará próximamente en un libro.
El documento, al que pudo tener acceso este periódico, recoge de manera pormenorizada los planos de planta y alzado de cada una de las edificaciones, señalando aquellos elementos que deberían ser preservados o recuperados en caso de su rehabilitación o reconstrucción. El estudio del politécnico de Milán los clasifica y establece para cada uno de ellos una recomendación para procurar que los inmuebles mantengan las características particulares con las que fueron concebidos hace siglos, en algunos casos.
Interior
«En la rehabilitación del Centro Histórico se ha insistido fundamentalmente en la preservación de las fachadas, pero este trabajo va mucho más allá y apuesta por mantener también la distribución interior de cada uno de los edificios, cómo tienen que ser los patios, los muros de carga y las estancias situadas inmediatamente después de las fachadas, entre otras cuestiones», comentaron fuentes municipales.
Además, el estudio ha permitido descubrir que las composiciones de las fachadas de estas calles responden, pese a su estrechez, a un cierto ritmo en cuanto a la disposición de las ventanas y las cornisas que debe ser respetado. «Nos hemos dado cuenta de que los arquitectos de siglos pretéritos no hacían las cosas por capricho, sino que tenían muy en cuenta el entorno en el que se realizaban sus proyectos», agregaron.
Según las fuentes, al margen de su publicación, el Ayuntamiento no tiene aún totalmente claro en qué va a emplear el estudio. En ese sentido, baraja la posibilidad de incorporarlo en parte o en su totalidad a las ordenanzas urbanísticas que rigen la edificación y rehabilitación en el Centro.