Ha sido galardonado con el Premio Latino de Honor de la Academia de la Música, ¿cómo recibió la noticia?
Estoy muy contento y feliz, porque que quienes conocen el mundo de la música te entreguen un galardón así es un honor.
¿Se siente un representante de la comunidad latina?
Siempre, porque en algunos países me lo hacen sentir así, sobre todo en EE. UU. y en España. En ellos, te sientes embajador de toda esa gente. En Miami, Nueva York y ciudades con una gran presencia de latinos, representas lo que ellos dejaron en su país, la historia, la familia, la novia que se quedó allí..., eres parte de su vida, de lo que abandonaron, y tú se lo recuerdas.
Son casi 25 años de carrera, ¿este reconocimiento llega tarde?
Es el momento justo, las cosas llegan cuando tienen que llegar. Ante todo, me siento un hombre muy afortunado, porque hablar de 25 años en una carrera como ésta no es fácil. Me siento uno de los pocos que han sobrevivido a todos los cambios musicales, a los cambios en las discográficas, en la industria... Soy un superviviente, porque en este mundo sale un artista y, por bueno que sea, si no recibe el apoyo que necesita, no tiene a la gente adecuada a su alrededor o no llega en el momento justo... se queda sin que nadie lo reconozca. Por eso agradezco al público que ha dejado que no desapareciera, son los responsables de que esté vivo aún.
Es el rey venezolano de las baladas, ¿es tan romántico en la vida real?
Sí, lo soy. El romanticismo es una actitud que se refleja en muchas cosas, es una forma de vida para mí. A lo mejor tengo una sensibilidad superior a los estándares normales y soy capaz de apreciar y decir cosas en las que la gente no se fija. Siempre me he sentido como un observador o un cronista de la vida, porque aparte de hacer baladas he escrito sobre muchísimas cosas, como la familia, los niños, América, el mundo, la naturaleza...
La balada, ¿es un género pasado de moda?
La balada no tiene tiempo, es un género que ha sobrevivido a través de los años y va a seguir sobreviviendo, porque la gente necesita de la balada. Nos enamoramos, nos desenamoramos y necesitamos de la balada para consolarnos.
Sonidos nuevos
¿Qué le parece la música latina de hoy día, como el reggaeton?
Es fantástico. El público necesita variación y cosas nuevas, lo importante es poder sobrevivir y conservar estos géneros, algo que no siempre ocurre. La balada es la única que no ha pasado nunca de moda, los demás tienen sus momentos de subidas y bajadas. El reggaeton empezó como un género de un submundo y mira a dónde ha llegado, hasta dónde va a llegar nunca se sabe. Me parece interesante, porque se le da una oportunidad a mucha gente que quiere expresarse, de una u otra forma.
Siendo cantante de éxito, ¿por qué se lanzó a la composición para otros artistas?
El ser compositor te da amplitud y te abre el abanico. Si puedes tener un buen tema entre manos y dárselo a artistas como Ricky Martin o Chayanne, que los han defendido a muerte, por qué no.
Ya está embarcado en su próximo trabajo, 'Simplemente la verdad', ¿cuál es su verdad?
La verdad es la honestidad, lo auténtico, lo genuino, tratar de ser como uno es en realidad y no inventar mentiras ni historias para conseguir objetivos, como hace la mayoría en este mundo, en lo político, lo laboral... Hay que aprender a ir con la verdad por delante.








