LOS DATOS
Según los datos de la memoria de la Oficina de Planeamiento, que la Junta instaló en Marbella cuando ostentó las competencias urbanísticas de la ciudad, 35 promociones en obras se encuentran paralizadas y a la espera de que el nuevo Plan General vea la luz, a las que se suman 13 que aún no estaban concluidas (en albañilería, en estructura o en cimentación) pero que están pendientes de ese mismo hilo y 115 proyectos que no llegaron a comenzar.
Casi 2.000 viviendas
Detrás de esos 35 proyectos suspendidos cuando las obras se estaban ejecutando se esconden una treintena de promociones para un total de 1.738 viviendas, así como actuaciones para cuatro superficies comerciales e incluso para un restaurante previsto en una de las carreteras del término municipal.
La gran mayoría, según la citada memoria del Gobierno andaluz, se encontraban ya inmersas en los trabajos de albañilería (10) y en los de estructura (16). El resto, en cimentación (5), en la última fase de la obra (1), casi terminadas (1) o paralizadas pero sin especificar el estado (2). Más abundantes son las promociones de viviendas o de otro tipo de edificaciones que ni siquiera llegaron a los movimientos de tierra cuando le vieron las orejas al lobo.
En total, según los datos de la Junta de Andalucía, 115 permisos ilegales para distintas iniciativas inmobiliarias ni siquiera llegaron a tener utilidad ya que nunca comenzaron las obras y, en estos casos, sus beneficiarios estarían igualmente a la espera de que el nuevo planeamiento dirima su futuro: si las grúas pueden hacer acto de presencia o no tienen cabida.
Será el esperado documento que plasmará el modelo de ciudad para los próximos años, tal y como se constató durante el periodo de información pública tras su aprobación provisional, el que pondrá negro sobre blanco las medidas para que muchas de las 18.000 viviendas ilegales que dejó en el término municipal el gilismo y el postgilismo entren en la senda de la regularización.






