
Los alumnos han procesionado las imágenes de Nuestro Padre Niño Jesús de la Paciencia y Nuestra Señora de los Niños por calle Larios. EFE/Rafael Díaz
Unos 150 niños de 3 a 12 años de un colegio público de Málaga, entre ellos varios musulmanes, han protagonizado su procesión de Semana Santa "en miniatura y en vivo" por la ciudad, emulando la tradición que ven en la calle y con una variedad además de religiosa de nacionalidades, con chinos o rusos.
Dos bandas formadas por los propios alumnos que ensayan todo el año en la clase de Música, una delante y otra atrás como en las procesiones de verdad; niñas de 3 años vestidas con mantillas y niños de monaguillos; velas de papel para no quemarse y la cruz de guía y estandartes para que no faltara de nada en una procesión que abre el jefe de estudios del centro junto a dos pequeños.
Las imágenes que se pasean en sendos tronitos tienen particulares nombres como particular es toda esta historia, "Nuestro Niño Jesús de la Paciencia" y "Nuestra Señora de los Niños", advocaciones "inventadas, pero totalmente originales", como ha explicado hoy a Efe la directora del Centro de Educación Infantil y Primaria "Prácticas número 1" organizador de la actividad, Mercedes Tous.
Para ser completos hacen hasta su cartel de Semana Santa y editan su itinerario como las cofradías reales y es que acude casi todo el colegio, incluidos los profesores, y además en la Cuaresma hacen talleres de torrijas y dulces propios de estas fechas.
El centro tiene alumnos de veinte nacionalidades, entre ellos sudamericanos o de Europa del Este, y los niños de otras religiones intervienen con el permiso de sus padres, según la directora, que explica que los pequeños piden salir y participar, que algunos musulmanes han portado incluso un trono a petición propia y que el colegio "trabaja desde la interreligiosidad".
En este sentido, precisa cuando es la época del Ramadán también lo celebran en el centro y es que comenta que tienen que "dar respuesta a los niños, hay cristianos y musulmanes y no se puede obviar que viven la Navidad o el Ramadán" y que "en quince años (que llevan organizando la procesión) no ha habido ningún conflicto", sino que "va en aumento al producir mucha ternura".
A la hora de clase de religión, los chicos musulmanes van a clase con la profesora de Islam y el resto a la que han querido como en cada centro pero, a la vez, la mayoría comparten esta tradición religiosa de la Semana Santa.
Empezaron con la procesión dentro del colegio para conservar "la tradición muy malagueña de los niños que sacaban tronos hechos con cajas de fresas por los barrios y pedían dinero", y, con el paso de los años, han llevado a la calle su representación, en la que también colabora alguna vez el colegio Bergamín.
"La calle se vuelca, es una cosa muy simple, muy de cole, pero entrañable", cuenta la directora, que señala que cada año les da la venia un representante de las cofradías de verdad, hace tres años fue el presidente de la Agrupación de hermandades y este año la hermana mayor de la Cofradía de la Humildad.
En su recorrido han visitado los tronos de la Cofradía de la Cena donde se ultiman detalles, la banda de los niños ha tocado una pieza de Semana Santa y han entregado un ramo de flores, mientras que algunos profesores quedaban en el colegio para los que no quieren participar, una minoría.
Las tallas miden unos 60 centímetros y son obra de Israel Cornejo y en esta peculiar procesión han recorrido entre otras calles la céntrica Larios, una de las principales vías del itinerario oficial de las cofradías que a partir del próximo Domingo de Ramos llenarán, un año más, a la ciudad de gente, malagueños y turistas.