
Era previsible que este experto fuese el elegido por el Málaga, pero el acuerdo no se ha cerrado hasta hace unos días, según comentó ayer a este periódico el propio Pastor. Él quería consensuar el pacto tanto con el presidente, Fernando Sanz, como con el director general, Luis Yáñez. De esta forma, las conversaciones ya se han celebrado y existe un acuerdo verbal. La entidad de Martiricos, en cualquier caso, no puede elegir al futuro interventor, pero sí debe proponerlo, que es lo que ha hecho. Para ello, además, era imprescindible que conocieran las dos partes cuáles serían las condiciones de trabajo, ya que a partir de junio Pastor no dependerán del Juzgado de lo Mercantil de la capital.
Decisión
Los principales acreedores, que tendrán la última palabra, aceptarán la propuesta del Málaga. El más importante de ellos es, sin duda, Hacienda, que, según las fuentes consultadas, comparte los planes de la entidad de La Rosaleda. De ahí que Pastor casi no tendrá oposición.
El club cuenta ahora con tres administradores concursales, elegidos por el juez que controla la intervención del club (Enrique Sanjuán). Pero, cuando acabe el procedimiento, debe mantenerse una comisión de seguimiento del plan de saneamiento. Los acreedores suelen elegir a uno de los interventores o a otro experto para que continúe y garantice los pagos pendientes. Esta nueva etapa tendrá una duración mínima de cinco años, aunque puede llegar hasta ocho si el Málaga no milita alguna de las cinco temporadas en Primera.
El club había barajado más opciones, además de Pastor, aunque al final se decidió por el actual administrador concursal en solitario debido a que es uno de los expertos relacionados con el proceso que mejor conoce la situación de la entidad. Otras posibilidades eran Pablo Franco, José Manuel Fernández o Bernardo Pinazo.









