«Nosotros estamos aquí para estudiar, no para tener miedo», comentaba ayer uno de los aproximadamente 150 jóvenes que participaron en la protesta, que comenzó en el recreo y se prolongó durante el resto de la jornada lectiva.
Desde la Jefatura de Estudios del centro aseguraron que tienen identificados «a los cuatro o cinco cabecillas» que organizaron la pelea, todos alumnos de ESO que se enfrentarán a una posible expulsión de un máximo de 30 días. Sin embargo, varios testigos aseguran que los supuestos agresores rondaban la quincena y que la mayoría ni siquiera están matriculados en el instituto.
Varios profesores reconocieron a este periódico que la del miércoles ha sido la tercera «gran pelea» que se ha producido a la salida del centro en lo que va de curso. Por ello, insistieron en la necesidad de una mayor presencia policial a esas horas. Una petición a la que se sumaron ayer algunos padres y madres, quienes mostraron su temor ante la posibilidad de que hechos de este tipo se vuelvan a repetir.






