
Una compleja investigación del Grupo de Fraudes de la Comisaría Provincial ha permitido desarticular una banda dedicada supuestamente a la estafa de la lotería. La 'operación Irán' se ha saldado con la detención de diez nigerianos -siete en Málaga y tres en Huelva- y con la intervención de 15.500 euros en efectivo, entre otros efectos, según informó ayer la Policía Nacional.
Todo comenzó a raíz de la denuncia de un ciudadano iraní -de ahí el nombre de la operación- que alertó a la policía de que lo habían estafado. La víctima recibió una carta en la que le informaban de que había sido agraciado con un premio en España en virtud de una promoción internacional de las 'Loterías y Apuestas Españolas'.
En la misiva se le indicaba que, para cobrarlo, debía llamar por teléfono a su 'agente de reclamaciones', que era en realidad uno de los estafadores nigerianos. Éste le proporcionó una cuenta bancaria española y le instó a que enviara dos transferencias urgentes por un importe total de 5.000 euros. Una vez que le envió el dinero, perdió todo contacto con el timador.
Un político español
Durante los contactos que mantuvieron mientras se fraguaba la estafa, el falso 'agente de reclamaciones' utilizó, además del móvil, un correo electrónico. Cuando los policías investigaron esta cuenta, descubrieron que había sido abierta en un servidor gratuito con el nombre de un conocido político español.
Las primeras pesquisas desvelaron que en la cuenta bancaria de la banda se recibieron más de 19.000 euros en apenas tres meses, procedentes de distintos remitentes y países del mundo. Los investigadores rastrearon las conexiones informáticas usadas por la organización. Su sorpresa fue mayúscula al comprobar que la gran mayoría se producía desde un chalé de Teatinos donde vivía una familia normal.
Algo no cuadraba. Los agentes buscaron en los alrededores y observaron que, en el chalé adosado adyacente, vivían varios hombres de origen nigeriano sin ejercer ninguna actividad remunerada, pese a que llevaban un elevado tren de vida. Los investigadores descubrieron el truco: los estafadores se habían conectado a través de una red wifi al ordenador de sus vecinos, cuya conexión a Internet estaba desprotegida. Así actuaban desde el anonimato.
La policía arrestó a siete personas en Málaga, en los barrios de Teatinos y San Andrés, y a otras tres en Huelva, que están considerados como uno de los grupos más especializados, ya que habían conseguido desarrollar un sistema completamente novedoso.












