
Desnutrición, parasitosis, anemias, tracoma, lesiones corneales, raquitismo, malnutrición, problemas dermatológicos o secuelas de fracturas maltratadas son patologías frecuentes en una población infantil que sufre las consecuencias del exilio del pueblo saharaui. Para la mayoría de los niños que vienen, los dos meses aquí suponen una importante recuperación, pero hay un grupo de ellos que precisan intervenciones mayores. El pasado año, la comisión sanitaria de la federación propuso que 23 menores se quedaran para someterse a diferentes tratamientos. No fue posible en once de esos casos, porque la familia biológica no aceptó que se prolongara la estancia. Esta decisión prima y es respetada.











