Pero cuando se les pregunta directamente por el final de 'Aquí hay tomate', sólo dan la callada por respuesta. Amablemente, Jorge Javier Vázquez atendía ayer la llamada de este periódico antes de embarcar en un avión. «Gracias por llamar, pero no voy a decir nada», comentó.
Así las cosas, el propio programa y los mentideros de Internet -http://queremosmastomate.blogspot.es y http://masaquihaytomate.blogspot.com que protestan por la fulminante muerte- son el caldo de cultivo de mil y una especulaciones. Ayer, se aprovechaban de la figura de Isabel Pantoja e insinuaban que la tonadillera había pagado tres millones de euros a Telecinco para terminar con 'la pesadilla'.
Verdadera razón
«Sólo nosotros conocemos la verdadera razón», decían. Pero quizá el resumen más sincero de estos cinco años de liderazgo del 'tomate' en la crónica rosa guerrillera la daba el reportero Miquel Serra en su bitácora, 'Con un par': «Hemos tocado los cataplines a todo cristo, algunos se han dejado, a otros ha habido que buscárselos y otros nos los han puesto en la mesa y han pretendido que no les sacáramos brillo, qué ingenuidad. Nos hemos 'pasao' y nos hemos 'quedao' cortos, para todos los gustos».
Con esa actitud tampoco extraña que cada vez más comentaristas formulen la teoría de que en la caída del 'tomate' tiene más peso la acumulación de denuncias millonarias de personas tan influyentes como Marta Chávarri, Ana Obregón o Isabel Pantoja, que su ligera pérdida de audiencia. A fin de cuentas, el programa se mantiene entre el 18 y el 20% de 'share' -lejos del 24,7 que lograba el pasado septiembre y sin posibilidades de repetir las 42 veces que ha sido el programa más visto del día-.
Y es que comentarios como los que hicieron sobre la identidad del desconocido padre de Gonzalo Miró, hijo de la desaparecida directora de cine y de RTVE, le han costado a la cadena que gestiona Paolo Vasile una indemnización de 300.000 euros.






