
Y es que es necesario fomentar el deporte como alternativa a las reuniones de jóvenes, cada vez más frecuentes en las calles, que lejos de ser constructivas y ayudarles a tener valores cívicos, se acercan más a focos de vandalismo e intolerancia.
Así, creo que se debería adecentar y rehabilitar las pistas deportivas existentes y crear nuevas zonas. Eso sin contar la necesidad de fomentar e incentivar en este distrito las iniciativas que promueven el deporte como alternativa a la movida.
No en vano, el deporte inculca un mínimo de valores, como el compañerismo, la necesidad de unión para obtener un objetivo, la tolerancia y, no menos importante, la convivencia. Tomen buena nota los políticos.











