En su opinión, los acuerdos de Sevilla del pasado mes de noviembre, que lograron el desbloqueo de una huelga indefinida, fueron «importantes, pero no hay nada concreto, estamos bastante enojados, porque la empresa creyó que con eso ya firmaba el convenio, y no es así».
«Tomadura de pelo»
En opinión de Soler, la demora de la firma del convenio colectivo por parte de la empresa tiene un claro objetivo: el desgaste de los trabajadores y de la comisión negociadora, por lo que entienden que «lo que por ahora tenemos es la tomadura de pelo por parte de la empresa».
Y es que afirmó que no sólo hay asuntos pendientes como los documentos de la jubilación o las retribuciones bases conjuntas, entre otros. Mientras tanto, el comité de empresa se queja de que ni siquiera en este tiempo se les ha aplicado a los trabajadores la revisión del IPC, «tenemos los salarios congelados desde el año 2006, y lo único que pedimos de inmediato es que nos suban lo que sube la vida, el resto del convenio ya vendrá», apostilló el sindicalista.











