
Por sexos, la estadística es aplastante: las mujeres protagonizan ocho de cada diez denuncias. En 2006, de los 5.000 expedientes, 4.039 tuvieron acento femenino frente a los 968 que fueron abiertos por hombres. Otro dato: del total de acusaciones, el 75% -esto es, 3.796- recibieron la valoración de delitos, mientras que las 11.211 restantes se consideraron faltas.
Segundos en Andalucía
Dentro del mapa regional, Málaga fue en 2006 la segunda provincia andaluza donde se presentaron más denuncias por violencia familiar seguida de Sevilla, que contabilizó 6.251 casos de los 25.542 de Andalucía.
Para Pilar, Oriente, directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), el fuerte incremento en el número de víctimas es fruto de las «intensas campañas de concienciación» puestas en marcha por las distintas administraciones para animar a los afectados a denunciar cualquier episodio de violencia en el hogar. «Ahora tienen más información y lo que es más importante, más confianza en las instituciones. Se sienten más arropados porque son conscientes de que hay recursos que los van a ayudar», destacó. Y apuntó otro factor: la propia evolución del papel de la mujer en la sociedad. «Que ahora haya muchos más casos no significa que se den más agresiones. La única diferencia es que salen a la luz porque quienes las sufren no están dispuestas, como hacían antiguamente muchas abuelas, a aguantar lo más mínimo», agregó.
El jueves, último caso
Esta misma semana, la macabra espiral de la violencia doméstica ha golpeado a una nueva víctima. Una mujer de 44 años, Rosario P. F., resultó herida grave el jueves tras ser apuñalada presuntamente por su marido, en lo que supone el último caso de violencia sexista en Málaga. La policía detuvo a su esposo, Bernardino V. F., de la misma edad, como presunto autor de la brutal agresión, según fuentes de la investigación.
Rosario -vecina de La Palmilla- sufrió dos heridas de arma blanca muy profundas, una en el cuello y otra en el costado. Cuando ingresó en el hospital aún tenía una daga curva, de unos 20 centímetros, incrustada por debajo de la axila derecha por lo que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente.
No es la única agresión que ha trascendido en lo que va de año. El 4 de enero, la provincia registró la primera víctima mortal de violencia sexista de 2008. La fallecida, la británica Deborah Jane Myra H., había cumplido 42 años ese mismo día. Fue apuñalada en el pecho presuntamente por su pareja, un hombre de 59 años, de origen alemán.










