A juicio del edil, esta circunstancia es «intolerable», por lo que exige a la alcaldesa, Ángeles Muñoz, que se reúna «de inmediato» con la empresa concesionaria del servicio (CTSA-Portillo) «para corregir este abuso». Pero no se limita a censurar el elevado coste del servicio pese a las deficiencias que presenta. Alude además al «lamentable estado» de la estación de autobuses e, incluso, a la política laboral de la empresa. «En ese terreno Portillo también infringe los acuerdos pactados con los trabajadores», apostilla el concejal.
«Alarma social»
«La alcaldesa tiene que poner de forma urgente los trámites para el rescate de la concesión de Portillo y que una empresa municipal asuma la gestión del servicio atendiendo a los criterios de servicio público, en lugar de al lucro despiadado al que nos tiene sometidos la actual concesionaria», abunda Monterroso. Considera que la situación genera «alarma social», al mismo tiempo que acusa a Muñoz de incumplir su compromiso de hacer públicos los datos de la auditoría encargada en octubre.






