
Roberto se ha hecho tan famoso que ha traspasado el papel y ha llegado a los escenarios. Los compañeros de su premiado autor, todos ellos de 4.º de Primaria, escenificaron ayer la historia de un triste contenedor gris que tiene que competir con tres contenedores de reciclaje de relucientes colores verde, amarillo y azul. La moraleja es sencilla. Dar ejemplo es la mejor forma de que se extienda el sano y económico hábito de reciclar la basura y el boca a boca, la mejor forma de transmitir el mensaje.
Denys reconocía que ha tardado menos de una semana en escribir el relato que lleva por título 'Roberto y el reciclaje'. Un cuento que él mismo ha ilustrado y encuadernado con papel reciclado, claro. Curiosamente, la primera versión no gustó demasiado a su profesor, que quiso que volviera a rehacerlo. Un acierto que le ha hecho merecedor del primer premio de este concurso en el que sólo en Málaga han participado 21.775 alumnos de un total de 93 centros escolares de Infantil y Primaria. En Andalucía han sido 84.590 los escolares que han optado al premio de un total de 338 centros educativos.
La concejala de Medio Ambiente de Fuengirola, María Jesús Pascual, estaba «contentísima», igual que la directora del colegio, Caridad Rodríguez, que no se lo creía. «Nunca hemos ganado nada, así que estamos muy orgullosos de recibir este premio. Espero que a partir de ahora consigamos muchos más». Denys, sin embargo, lo tenía claro desde el primer momento. «Sabía que iba a ganar». Con esa confianza, cualquiera.
El concurso, organizado por la Dirección General de Prevención y Calidad Ambiental de la Consejería, y las empresas Ecoembes y Ecovidrio, tiene como principal objetivo educar a los más jóvenes de la casa en la cultura de la separación de envases y su posterior reciclaje. Según Trillo, «la mejor campaña es la prevención, y qué mejor que hacerlo desde edades tempranas». El delegado de Medio Ambiente tuvo palabras de elogio para el centro escolar fuengiroleño del que dijo que es «un ejemplo de integración en una sociedad muy compleja donde coexisten 47 nacionalidades distintas» y para el autor del cuento, una joven promesa de la literatura. Como dice su personaje Roberto, al final del libro: «Espero que esta pequeña historia os sirva para que vuestro entorno esté más limpio y bonito».






