Una inspectora del Ayuntamiento de Málaga ha revisado esta mañana las instalaciones de los Juzgados de Guardia, la cafetería y el Instituto de Medicina Legal (IML) de la Ciudad de la Justicia y ha levantado un acta en el que se refleja que "no se percibe olor de ningún tipo", según fuentes de la Junta.
Tras los acontecimientos ocurridos en la última semana por el mal olor, el equipo que está haciendo las comprobaciones tiene allí a un técnico las 24 horas del día para detectar cualquier fallo o anomalía, han añadido las mismas fuentes. Las pruebas se están haciendo desde el pasado 4 de enero, y ya se ha revisado el sistema informático, el aire acondicionado y las canalizaciones, a falta de una última comprobación, la prueba de humo, para ver si hay escapes. Esta actuación se hará esta tarde y tras ella ya se podrá elaborar el informe final de la situación de la Ciudad de la Justicia, porque actualmente sólo existe un avance del documento.
La revisión del consistorio malagueño ha confirmado lo que ya dijo un inspector de Sanidad hace unos días, cuando aseguró que no había olores.
Dos desalojos
Un fuerte hedor obligó a desalojar ayer por la mañana las instalaciones del juzgado de guardia, situado en el sótano de la Ciudad de la Justicia. Es la segunda evacuación que se produce en menos de una semana después de que el pasado día 3 un intenso olor a cadáver, cuya autopsia se estaba realizando en el Instituto de Medicina Legal (IML), obligase al desalojo del juzgado. La diferencia es que ayer no se estaba realizando ninguna necropsia. Según explicó el director del IML, Antonio García de Gálvez, los técnicos que desde hace unos días analizan las conducciones y los sistemas de evacuación y ventilación para averiguar la filtración de los olores se inclinan por pensar que esta vez proceden de las tuberías y no de la salas de autopsias.
El hedor comenzó a inundar el juzgado a primera hora de la mañana. Los funcionarios y trabajadores del Juzgado de Instrucción número 5 que se encontraban en funciones de guardia notaron cómo se hacía más intenso cuando se puso en marcha el sistema aire acondicionado, según manifestaron a este periódico varios afectados.
Alarmados porque pudiera proceder otra vez de las cercanas salas de autopsias, decidieron abandonar las instalaciones y continuar con su trabajo en la primera planta del edificio donde tienen sus oficinas. «Olía todo; hasta la ropa tenía olor. Una compañera, incluso, ha llegado a vomitar», explicaron.
Un cartel en la puerta del juzgado de guardia informaba a los usuarios del incidente y los desviaba a las oficinas en la primera planta del edificio donde se continuó tomando declaración a los detenidos que eran trasladados desde los calabozos.
Extrañeza
La aparición del hedor causó extrañeza al director del IML, quien aseguró que no se había practicado ninguna autopsia a lo largo de la mañana. «La única que se ha realizado empezó cerca de las dos de la tarde (de ayer miércoles para el lector), mucho después de que apareciese el olor», aseguró García de Gálvez.
El responsable del IML añadió que los técnicos de la Junta de Andalucía y de la empresa constructora de la Ciudad de la Justicia que investigan la propagación de olores que se produjo el pasado día 3 cuando se realizaba una autopsia a un cadaver en avanzado estado de propagación, estuvieron ayer analizando nuevamente los sistemas de ventilación de las instalaciones. «En esta ocasión todo parece indicar que se pueda tratar de un olor propio de tuberías porque, según manifestaron los trabajadores a los técnicos, procedía de la zona de vestuarios, duchas y aseos del juzgado de guardia», afirmó De Gálvez.
En cualquier caso trabajadores y representantes sindicales ya han dado la voz de alarma, sobre todo después de que algunos forenses pusieran de manifiesto en un escrito de que las salas de autopsias de la Ciudad de la Justicia presentan deficiencias y no están preparadas para los trabajos que allí se realizan. Es más, subrayaban que además de los olores no hay que descartar que se puedan producir otros riesgos biológicos.
El responsable del Sindicato Profesional de Justicia (SPJ-USO), Adriano Moreno, volvió a pedir ayer que se suspendan las autopsias hasta que la seguridad sanitaria esté garantizada. «Llevamos cuatro meses pidiendo que se nos informe en qué situación se encuentran las instalaciones del IML y todavía no hemos tenido respuesta de la Delegación de Justicia». El SPJ ha solicitado también una entrevista con la concejala de Medio Ambiente, después de que un técnico municipal «se limitase sólo a constatar que ya no olía mal en la Ciudad de la Justicia», indicó Adriano Moreno.