La excitación que produce el juego en el Sistema Nervioso Central es la droga del jugador. En la mayoría de los casos existen innumerables deudas por el abuso y no siempre se puede obtener dinero para volver a apostar. Por lo tanto, buscar un canal sustituto que aporte la dosis de juego que se plantea como opción primordial. Y si al llegar a casa, está la videoconsolas del hijo, con la que pasar horas, no gastar dinero y además sentirse bien sin ser ningún juego de azar, ¿qué problema hay en ello? Existe un alto porcentaje de jugadores patológicos de 35 a 45 años que abusan de las consolas para 'consolarse'. El tener hijos en edad de jugar a videojuegos es una buena excusa. Pero si los adultos dan el salto de las tragaperras al videojuego, en el caso de los adolescentes ocurre lo contrario. El abuso de las consolas desde edades tempranas es una puerta de entrada al juego patológico a medio y largo plazo. Se trata de dos conductas de juego que se retroalimentan mutuamente.










