Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana en la barriada de Fuente Alegre, en el distrito de Puerto de la Torre. Una patrulla de la Policía Local que se encontraba de servicio en la zona observó a una mujer que estaba aporreando con insistencia la puerta de una vivienda con un objeto contundente.
Los agentes se acercaron a ella y le pidieron que depusiera de su actitud. Aunque en un primer momento no les hizo caso, al final dejó de dar golpes a la puerta y accedió a identificarse. Llevaba en la mano una picola de unos 20 centímetros, que estaba muy oxidada. Se trata de un instrumento algo más que el pico que se utiliza en albañilería y en jardinería.
Mientras los policías le tomaban los datos a la mujer, se asomó a la puerta un hombre que presentaba una herida sangrante en la cabeza, y que dijo ser su compañero sentimental. Cuando los agentes le preguntaron quién le había ocasionado la lesión, contestó que había sido su pareja.
La víctima, que tiene 46 años, explicó a los funcionarios que intervinieron en el suceso que ese día había discutido con su mujer y que, como consecuencia de la disputa, ella le agredió con la picola.
Al parecer, para ello, la mujer llamó a la puerta exterior de la vivienda y, cuando su compañero sentimental se acercó, introdujo la mano entre las rejas y le golpeó con el objeto contundente. El hombre se refugió dentro de la casa.
Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió una brecha de unos cuatro centímetros en la frente. Los policías locales pidieron una ambulancia del servicio de emergencias sanitarias 061 para atenderlo.
Sin embargo, el hombre se negó a que lo curaran, pese a la insistencia de los facultativos, que le advirtieron de que la herida precisaba al menos cinco puntos de sutura y que se le podía infectar, al estar muy oxidada la picola con la que le golpearon. Tampoco quiso presentar denuncia contra su pareja.
La mujer, que a simple vista no presentaba lesiones, según las fuentes, fue trasladada a un centro de salud para que la atendiera un médico. Una vez allí, la mujer manifestó que él también le había pegado.











