
Una veintena de carteras de Marbella se ha subido al carro de los almanaques solidarios pero dejando aparcado el toque 'full monty' de la mayoría. Todas posan vestidas. Sensuales, pero sin paños mayores. «Queríamos algo que fuera en plan sexy», cuenta Laura Ortega, que se encarga de llevar la correspondencia a los vecinos de Las Chapas y que protagoniza el mes más subido de tono dentro de una línea menos explícita de la que está de moda.
Permisos
La idea de reunirse para editar un calendario surgió casi por casualidad, en una de las cenas que realizan periódicamente. La prima de una de ellas, bromeando, soltó una frase espontánea: «Vosotras sois el cuerpo de correos». Y de ahí salió la iniciativa: emular a otros cuerpos de sobra conocidos que han optado por el destape para recaudar fondos. Le siguió el trámite para lograr el permiso de la empresa. El jefe de distribución, Nicolás Lavela, se hizo cargo de las gestiones ante la jefatura provincial y el departamento de publicidad. «Me pareció una buena idea», comenta. Eso sí, siempre que no fueran fotos obscenas. Los de arriba no vieron ningún inconveniente.
El destino de los fondos recaudados también fue fruto de la casualidad. «Queríamos algo relacionado con los niños y una chica de una empresa, a la que le llevamos el correo, que tiene una niña enferma nos habló de MPS», cuenta María del Mar, cartera de Jacinto Benavente. Así dieron con la Asociación MPS España, que trabaja a favor de la investigación de la mucopolisacaridosis, considerada como una enfermedad rara que produce multitud de anomalías físicas por la falta de una enzima en los pequeños. Conmovidas, se decantaron por donar los fondos a este colectivo.
Sólo quedaba entonces ponerse delante del objetivo. El zafarrancho se montó una tarde, fuera del horario laboral. Las 19 chichas colocaron estratégicamente las motos, los coches, los carritos. Se maquillaron, se vistieron con los uniformes, algunas con algún botón menos o con la cintura al aire, y posaron con soltura.
«Estuvimos dos horas y pico y no paramos de reír», cuenta Sonia Sánchez, cartera de la zona de la avenida Miguel Cano. El que estuvo ojo avizor fue el jefe, Nicolás Lavela. Posó con todas para la portada y controló que ninguna se soltara más de la cuenta. «A alguna la tuve que mandar de vuelta al vestuario porque empezaron con poca ropa», recuerda entre risas.
Por grupos
En total, han encargado una tirada de 1.200 ejemplares a seis euros cada uno. Casi todos están vendidos de antemano. La portada es una fotografía de familia con el jefe y luego se reparten los 12 meses del año en grupos de dos o tres carteras. «La gente está encantada, nos dicen que nos ven guapísimas y nos están pidiendo de todos lados, hasta compañeros de otras oficinas», añade María del Mar.
Con la ayuda de patrocinadores han sufragado la mitad del coste de la edición. Creen que se han quedado cortas. Para el año que viene ya les ha salido competencia. El sector masculino de Correos quiere tomar el relevo con más osadía. «Dicen que a nosotras nos se nos ve nada y que así no les gusta», apunta Sonia. «Ya veré si enseñan algo», interrumpe con sorna Nicolás.






