
La casa muestra una placa en la que se indica que en ella nació el artista algecireño. Sin embargo, las paredes están desconchadas, las ventanas y las persianas rotas y toda la fachada se encuentra cubierta por pintadas. Ni siquiera son 'grafitti', entendidos como manifestaciones artísticas, sino firmas con aerosol que atentan contra una propiedad ajena.
A pesar de las numerosas noticias sobre el centenario de Puyol, ninguna de las delegaciones municipales ha anunciado iniciativas para impulsar mejoras en el inmueble. «No hay nada previsto» sostiene el presidente de la asociación de defensa del patrimonio 'La Trocha', Manuel Correro. Correro asegura que de los edificios catalogados en 2002 sólo queda en pie el 40 por ciento y de este 40 por ciento el 80 por ciento necesita ser restaurado. «Si no hay dinero para lo catalogado», apuntó Correro, difícilmente lo habrá para una casa que ni siquiera lo está, aunque sea la de Puyol».










