
El diario 'El Tiempo' publicó ayer extractos de ese largo mensaje, el primero en cuatro años, que es íntimo. Casi avergüenza asomarse a los sentimientos de un ser abatido, triste, sin «ganas de nada», cuyo deseo es «no querer nada para quedar libre al menos de deseos». La filtración indignó a Yolanda Pulecio, al punto que la familia piensa en presentar una demanda penal contra la Fiscalía.
«Estoy mal físicamente. No he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades», comenta la política que cumplirá 46 años el 25 de diciembre. Asegura que los mensajes que escucha cada mañana por la radio son «un milagro» y pide que sus hijos le manden tres a la semana. «Es la única información vital, trascendental, imprescindible, lo de más ya no me importa», continúa la ex candidata presidencial. Desde agosto es la única mujer en un grupo de 8 o 10 rehenes.








