Esta madre asegura que no fue fácil, sobre todo porque su hija no lo dijo en casa. Su marido y ella notaron algo raro cuando la chica empezó a inventarse excusas cada mañana para intentar ir a clase. «Decía que le dolía la barriga o la cabeza y que no se encontraba bien», señala, mientras recuerda que su hija llegó a ponerse enferma porque dejó de comer por la ansiedad que le producía el acoso al que se veía sometida a diario. Al final, Paquita tuvo que quitar a su hija del instituto después de tres meses de constantes enfrentamientos con la otra menor. «Creo que el problema es de esos padres que se desentienden de la educación de sus hijos como si no fuera con ellos; a los menores hay que inculcarles valores en casa, no sólo en la escuela», dice.
Preocupación
Como Paquita, son muchos los padres que están preocupados ante el tema de la violencia en las aulas, del que se han conocido nuevos casos en los últimos días. Perciben que ahora estos son más numerosos y graves. Además, piensan que se ha perdido respeto a la autoridad y que algo como insultar o agredir a un profesor, que hace veinte años era impensable, se ha convertido desgraciadamente en un goteo incesante de casos en toda España.
María José Álvarez, ama de casa. Una hija de 12 años
«Es una vergüenza que graben en móvil las agresiones»
María José Álvarez tiene una hija de 12 años que acaba de empezar primero de ESO. Asegura que en el colegio de su hija no hay problemas. Pero conoce un caso de acoso escolar muy de cerca. Su sobrino sufrió los abusos de algunos compañeros cuando estaba en tercero de ESO, cuando tenía 15 años. «Le pegaban y en clase y mi hermana y el niño lo pasaron muy mal», dice.
Antonio Moya, abogado. Tiene tres hijos en primaria
«Se debe a una pérdida de valores en toda la sociedad»
Antonio Moya tiene tres hijos en Primaria con nueve, cinco y dos años. Piensa que la violencia en las aulas no es algo gratuito y que se ha hecho más patente en toda la sociedad. «Creo que se debe a una pérdida de valores en toda la sociedad y en la educación», afirma. Además, dice que se ha perdido el respeto a la autoridad. «La culpa es de todos: profesores, padres… toda la sociedad debe colaborar a través de las reuniones de padres, alumnos y maestros», señala.
Gabriela Galdón. Profesora y madre de dos hijos
«No entiendo que se proteja más al verdugo que a la víctima»
Gabriela Galdón es profesora, pero da clases a adultos en la Escuela de Idiomas, así que conoce la problemática de la violencia en las aulas más por sus dos hijos, que estudian en Secundaria, que por su experiencia profesional. Cree que existe más violencia de la que se dice que hay y que la ha habido siempre, pero ahora se conoce más.
Irene Piris, Gestora Telefónica. Dos hijos en primaria
«Siempre han existido estos casos, pero ahora son más graves»
Irene Piris tiene dos hijos de nueve y seis años que estudian en Primaria. Piensa que la violencia ha aumentado en las aulas, no sólo en la escuela, sino en general. «Cuando era estudiante también había violencia, puede que no tanto física, pero siempre ha habido algún niño al que se le daba de lado porque era distinto», afirma. «Lo que pasa –señala– es que hoy se está más pendiente de este tipo de acoso y salen a la luz en los medios de comunicación».












