
El responsable del ramo en Málaga, José Nieto, confirmó ayer que las adolescentes, de 14 y 15 años, serán trasladadas «lo antes posible» para acatar la orden de la juez de Menores que instruye el caso, que ordenó la medida de alejamiento hacia la víctima.
Pero, además, la resolución judicial exige que las menores no compartan colegio, por lo que al menos dos ellas tendrán que cursar estudios en un centro y la tercera, en otro distinto.
Municipios próximos
La Delegación de Educación ha trabajado a marchas forzadas en los últimos días para buscar la mejor solución posible a las alumnas imputadas, para lo que se han entrevistado con sus padres. Uno de ellos, incluso, ya había pedido el traslado antes de que se dictara la resolución judicial. Así, las adolescentes comenzarán en breve a cursar sus estudios en centros de municipios próximos.
El auto de la juez también prohíbe a las menores contactar por teléfono o por vía telemática (Internet) con la víctima, que tiene trece años, y les impone un régimen de libertad vigilada.
Hay que recordar que el juzgado investiga si las tres chicas quemaron la mochila de la estudiante, ya que, anteriormente, fueron expulsadas por agredir y grabar con el móvil a esta misma chica. El vídeo fue distribuido por el pueblo vía 'bluetooth'.











