
Los trabajadores de Vitelcom aprobaron por unanimidad esta oferta, pese a que todavía no saben qué quiere hacer exactamente esta corporación con la fábrica malagueña. En España Hyundai es conocida por fabricar coches, pero esta compañía coreana tiene muchas otras líneas de producción que van desde los barcos a los paneles fotovoltaicos. Comisiones Obreras va a solicitar una reunión urgente con responsables de Hyundai para conocer con detalle el proyecto industrial que ha elaborado para la planta.
Propuesta atractiva
Lo que sí saben ya los empleados es que la firma asiática prevé absorber a todos los empleados que siguen dependiendo de Vitelcom, así como que se quedará con sus dos edificios, asumiendo las hipotecas correspondientes. Algo que no está dispuesta a hacer Isofotón, ya que su proyecto contempla comprar sólo una de las dos naves que Vitelcom tiene en el Parque Tecnológico e integrar 140 empleos, la mitad de los 287 que tiene la planta.
Después del paso dado por la plantilla de Vitelcom, el balón está en el tejado de la administración concursal de la compañía, que debe pronunciarse sobre la oferta. «Con toda seguridad coincidirá con la elección que han hecho los trabajadores, ya que recoge lo que hemos defendido desde el principio: que la empresa que entrara mantuviera todos los puestos de trabajo y la totalidad de las instalaciones», asegura José Guerra. El órgano gestor de la compañía tendrá que transmitir la oferta elegida al juzgado de lo mercantil, para que este autorice la operación de venta.
Todo este proceso no debería prolongarse más allá de final de año, ya que el 11 de enero de 2008 cumplirá el plazo del expediente temporal de regulación de empleo que pesa sobre 250 empleados de la planta. El resto sigue realizando tareas de mantenimiento.
La fábrica de teléfonos móviles Vitelcom entró en crisis hace poco más de un año, en octubre de 2006, cuando su principal cliente, Telefónica dejó de hacerle pedidos.
La crisis financiera de la compañía provocó su entrada en proceso concursal en la primavera de este año, pasando a estar gestionada por administradores nombrados por un juez. La búsqueda de socios inversores que refloten la actividad de la planta ha sido constante desde entonces.






