
Los hechos ocurrieron entre diciembre de 2002 y enero de 2003, cuando Francisco Corbacho, que había accedido a la Alcaldía de Gaucín como independiente en las listas del PSOE, dispuso de algo más de 200.000 euros en distintos pagos para, según explicó, realizar una operación inmobiliaria. «Como los dueños de los terrenos, que tenían muchos novios, vivían en Valencia y no se sabía muy bien cuándo se iba a concretar la operación, fui sacando distintas cantidades para tener el dinero preparado porque había consignación presupuestaria suficiente», aseguró. Justificó que los cheques fueran consignados 'al portador' porque, «como alcalde, estaba facultado» para ello, que «la ley me ampara», ya que podía disponer de ese dinero porque eran «mandamientos de pago a justificar en tres meses».
A preguntas del fiscal, el procesado explicó que guardó el dinero en una caja fuerte en su casa «como lo hice otras veces, cuando, por ejemplo, tenía que pagar algún espectáculo». Al ser interrogado a cerca de por qué, si lo guardaba en casa, recurrió a terceros para devolverlo, Corbacho dijo que cuando le requirieron para ello «estaba de viaje y llamé a mi padre y él lo solucionó de esa manera. No iba a marear a un hombre de 80 años en mi casa y a buscar la caja fuerte...», añadió. Y el fiscal le espetó: «Sin embargo, su padre de 80 años tuvo que ir hasta a Algeciras para reunir el dinero....» El acusado contestó: «No sé qué trámites hizo».
Francisco Corbacho negó que en aquella época estuviera pasando por apuros económicos y que se gastara el dinero en el casino, tal y como declaró un testigo durante la investigación del caso: «Todo esto es producto de mentes perversas y tiene un trasfondo político», concluyó.
La vista oral continuará el próximo lunes.










