
¿Qué supone esta distinción para usted?
Considero que es un estímulo. Algo muy importante cara a la apuesta del Real Club Mediterráneo por la profesionalidad en un deporte minoritario como la natación. Lo asumo como una culminación, pero esto no quiere decir que ahora vaya a haber una relajación. Y quiero aclarar que sin nadadores del potencial de los que he tenido, algunos campeones de España, me hubiera sido imposible.
¿Cómo es un día normal de trabajo suyo?
Me levanto a las 4.30 y entro en mi despacho a las 5.15. A las 5.20 tengo en el agua a nadadores divididos en tres grupos: de fondo, de estilos y de pruebas cortas. A las siete ya quedan muy pocos, y procuro yo también entrenarme un poco. A las 9.15 planifico los grupos y me suelo ir en torno a la una. A las 16.10 empieza el entrenamiento vespertino hasta las ocho. Si no hay competición el fin de semana también se entrena el sábado o el domingo. Como ve, es un ritmo distinto, pero nadie me lo impone.
¿Qué le motiva en su trabajo?
Crecer en todos los sentidos, en lo profesional, a nivel humano, a través de los resultados de mis nadadores,...
¿Cuántos años lleva entrenando?
Empecé en 1980 en Madrid en la Escuela Nacional de Waterpolo, en una época de oro, porque surgieron buenos jugadores como Pedro García o Jesús Rollán. Después pasé al Ondarreta, donde estuve con Cristina Hagen y los hermanos Moro. Fue cuando conocí a Hernando Navarro. También estuve una etapa de unos meses en la Universidad de Nevada, antes de volver al Ondarreta. En el verano de 1986 me llamaron del Real Club Mediterráneo, justo cuando estaba en la organización del Mundial de Waterpolo de Madrid. Ahora mis hijos son de Málaga y me considero de aquí.
También fue nadador y waterpolista...
Sobre todo esto último. Jugué en el Vallehermoso, el Parque Móvil, el San Blas y el Guadalajara, y fui nombrado una temporada mejor jugador de Castilla.
Usted entrenó a María Peláez y a Nina Jivanevskaia. ¿Cree que volverá a tener a nadadores con este talento?
Ahora tengo a un ramillete de nadadores con potencial. Si explotan es algo que tendrá que ver con ellos, su entrenador y su entorno, que sea favorable. Que ir a entrenar no se les haga pesado, que nadie se lo crea antes de tiempo, que se levanten cada día pensando en que van a mejorar algo sus marcas... El problema de la natación es que no está profesionalizada en una época en la que prima el triunfo fácil. El esfuerzo se valora poco y no se da el ambiente propicio para los deportes que exigen sacrificio. Pero esto es una catástrofe y yo estoy confiado en que son época.
¿Acudirán Nina Jivanevskaia y María Peláez a sus quintos Juegos Olímpicos?
Creo que sí. Cuando se habla de nadadores tan importantes... Trabajan con ese objetivo y pienso que hay una posibilidad de ir. Claro que un mal catarro te fastidia luego el día de cumplir los objetivos de marca y...
Estará esperando el nuevo complejo acuático como agua de mayo, ¿verdad?
Sí. Será un salto de calidad y de espacio importante. ¿Quién concibe al Unicaja sin pabellón? Creo que habrá franjas horarias suficientes en la instalación para los nadadores. Me han enseñado el proyecto y es impresionante.







